LOS SIETE PECADOS
Soberbia es ir contigo de la mano por el mercado, tocarte el culo cuando hay albañiles mirando, soberbia es ser mas fuerte que la muerte si vas a mi lado...
Pereza es mirar desde la cama que te vas al trabajo, la tele encendida y tus ojos cerrados, querer dormir el sueño eterno contigo en un piso alquilado...
Gula por que eres mi menú del día y lo que sobre me lo como recalentado, gula como un vampiro y me sabe a sangre el rojo d tu pintalabios...
Envidia le tengo a tu esponja, a tu peine, a tu tanga, a tu piel por llevarte siempre pegada, envidia le tengo al silencio cuando te quedas callada...shhhhhhh
Ira por pegarle al sol si te quema demasiado, porque si te vas soy un tigre encerrado, ira contra esos amantes que pueblan las fotos de tu pasado...
Avaricia porque no comparto tu risa y te compro hasta los besos que no gas dado, avaro porque enterré las promesas que nunca te he dado,,,, y ahora me faltan
los siete pecados capitales contigo me saben a poco, habrá que añadir a la biblia otros siete u ocho, y dejar un folio en blanco por si te inventas mas...
QUIERO DESAYUNARME EL MUNDO
miércoles, 17 de diciembre de 2014
jueves, 4 de diciembre de 2014
CUATRO
se podría decir que cuatro es un número que nos define bastante bien.
Puede que por las cuatro estaciones que se pueden vivir de manera fugaz entre las cuatro esquinas de tu cama, desde lo bien que nos sienta el invierno haciéndonos más juntos hasta el verano, mucho mas vivos.
Puede que también sea por tu afán de no perder el norte mientras me limito a dibujar los cuatro puntos cardinales en tu espalda para no perderme por si me da por volver, aprendiendo la coordenada perfecta para desordenarte cuando lo merezca
Puede que por las cuatro estaciones que se pueden vivir de manera fugaz entre las cuatro esquinas de tu cama, desde lo bien que nos sienta el invierno haciéndonos más juntos hasta el verano, mucho mas vivos.
Puede que también sea por tu afán de no perder el norte mientras me limito a dibujar los cuatro puntos cardinales en tu espalda para no perderme por si me da por volver, aprendiendo la coordenada perfecta para desordenarte cuando lo merezca
martes, 25 de noviembre de 2014
lunes, 10 de noviembre de 2014
Si todos los caminos llevan a Roma... ¿Cómo se sale de Roma? A veces, pensamos demasiado y sentimos muy poco. Si alguien quiere seriamente formar parte de tu vida, hará lo imposible por estar en ella, aunque en cierto modo, perdamos entre pantallas el valor de las miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo, nos está regalando lo único que no recuperará jamás. Y es que la vida son momentos, ¿sabes? Que ahora estoy aquí, y mañana... Mañana no lo sé. Así que quería decirte que, si alguna vez quieres algo, si quieres algo de verdad, ve por ello sin mirar atrás, mirando al miedo de frente y a los ojos, entregándolo todo y dando el alma. Sacando al niño que llevas dentro, ese que cree en los imposibles y que daría la luna por tocar una estrella. Así que no sé que será de mí mañana, pero este Sol siempre va a ser el mismo que el tuyo. Que los amigos son la familia que elegimos, y yo te elijo a ti, te elijo a ti por ser dueña de las arrugas que tendré en los labios de viejo, y apuesto fuerte por todos estos años a tu lado, por las noches en vela, las fiestas, las risas, los secretos y los amores del pasado. Tus abrazos, así porque sí, sin venir a cuento ni tener por qué celebrar algo. Y es que en este tiempo me he dado cuenta de que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas, y que tú has hecho infinito mi límite. Así que yo te doy las gracias por ser la única persona capaz de hacerme llorar riendo, por aparecer en mi vida con esa sonrisa loca, por ese brillo en los ojos capaz de pelear contra un millón de tsunamis. Así que no, no sé dónde estaremos dentro de diez años, ni sé cómo se sale de Roma, no te puedo asegurar nada, pero te prometo que, pase lo que pase, estés donde estés, voy a acordarme de ti toda la vida. Y por eso, mi luna va a estar siempre contigo, porque tú me enseñaste a vivir cada día como el primer día del resto de mi vida, y eso, eso no lo voy a olvidar nunca.
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